Claridad

Plazoleta Biblioteca Mario Carvajal, Univalle, Colombia. ¿Qué merece la muerte que pueda darle este cuerpo que agoniza tan temprano? Merece un nombre propio: mi muerte. Un posesivo que denote quien la espera. Merece que mi cuerpo tenga el justo peso de mis años, y se eleve a la altura de su rostro. Que mis cerrados ojos sean espejos, y reflejen del fin de los principios. Merece encontrarme despierta, con la tranquilidad silente de la sabiduría. Que en mis recuerdos la invoquen sentidas palabras, furiosa derrota. La muerte merece que cuando se haga la luz responda. Llama la muerte, la llevo a mis espaldas, se hace una conmigo, me supera . ¡Libertad... para pensar!