Acerca de mí
Mi nombre es María Eugenia Marínez Garcés,
nací en Tumaco (Nariño- Colombia). Un rinconcito de la patria alojado sobre el
extenso Pacífico. Llevo conmigo el recuerdo de la arena sobre mis
pies descalzos. Provengo de una familia numerosa, negros esclavos que poblaron
las riveras del Patía. Migré a Cali
jalonada por los sueños de mi madre y la resistencia paterna. De ellos me ha
quedado el deseo de hacer de mí misma una obra de arte, no para ser colgada en un
museo ni apreciada como objeto. Una obra que pueda pararse sin vergüenzas
al lado de tantas otras, que con gestos pequeños e insignificantes hacen frente
a la barbarie.
No creo en la imagen de Dios que venden la tradición y el comercio, igualmente, creo que la moral no tiene Dios o no debería tenerlo. Si requerimos de los preceptos para saber qué está bien y qué está mal, nuestros 200.000 años de evolución no tienen uso. Aunque la especie humana no es buena por naturaleza, me apunto a cualquier causa que de entrada esté perdida. Milito en cualquier
partido cuya ideología no anteponga la soberbia. Creo ciegamente en el amor y
la solidaridad, que junto a mis hijas son los puntales que sostienen mis días.
Duermo en una habitación sin cortinas para
apreciar las noches estrelladas. Cada mañana, al despertar, agradezco hacer
parte de esta historia.
¡Libertad... para pensar!