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La inesperada pregunta

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Imagen de  Mohamed Hassan  en  Pixabay     Este cuerpo es la entrada a una verdad sin pregunta. Tú, el inquisidor, me ofreces la vida. Ningún interrogante encuentra en ti su clave. Si tu existencia es cerrada y mi verdad a medias, mi cuerpo es la mentira para cualquier pregunta. ¡Libertad... para pensar!

La gravidez del infinito

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Imagen de  Gerhard  en  Pixabay     Al revés del vacío, en el mundo, una mujer contiene en su gravidez el infinito. Alumbrarán sus ojos la mirada, y en su jaula de sueños las palabras serán un búmeran voraz, despiadado. El fruto de su vientre, el alma misma, una expresión del todo en lo cerrado, acotará la vida en las cenizas. Al revés del vacío, en el mundo, el día es una ofrenda al ser humano. ¡Libertad... para pensar!

Coartada de Dios

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Imagen de  Gerd Altmann  en  Pixabay   Soy la noche y la piedra en que se funde, que devora la luz y ahoga el grito. Piedra de arena y mar abierto, soy un risco. El lejano brillar del horizonte, su puerta noble, siempre atrás, siempre a la espera. Soy todo, una apuesta, algún indicio, un abismo que envidia el alto cielo. La coartada de Dios, sus motivos. Rareza indefinida, un humano. ¡Libertad... para pensar!

Onírico

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                                                    Imagen de  0fjd125gk87  en  Pixabay   Somos distintos al dormir: otras personas. Hay otro mundo detrás de la mirada,  una intuición que al despertar me abandona. Alguien afirma que en el sueño soy poeta; que al verano le despinto su fachada, que al otoño lo enterré por el cansancio, que disfrazo los inviernos con cometas y que endulzo primaveras y mañanas. No sé qué traigo de allá ni qué he dejado. Aquí los días van y vienen repetidos, y este yo es un hoy descontinuado.                                                                           ...

Pulsiones

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Imagen de stokpic en Pixabay   No hay un camino al final de cada puerta, el deseo y la nostalgia forman grietas, anticipan la ruta y la mirada. Hay un dolor que atesora las hendijas, reducir la pulsión, sentir el vértice, lo que hiere al rozar, esas palabras. Y los pasos que no fueron, tras la puerta, y las grietas que al dolor roban medida, ciegos aguardan que algún sueño nos despierte. Libertad... para pensar!

Medición del dolor

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Imagen de Raphael en Pixabay    El dolor, su puerta giratoria, conduce —indiferente— a cualquier parte. El tiempo es la maleza en el camino. Diletantes, tropezamos sus motivos, arrojados al azar como señales. Pocas veces olvidamos el sendero que se adhiere a los pies igual que un huérfano. Pero nunca regresamos al comienzo ni golpeamos las creencias contra un muro: una, dos, tres… tanta fe, hasta que sangra ese yo, la triste herida. Avinagra los días más soleados, y nos duele más allá de lo medible. ¡Libertad...para pensar!

Respuestas

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Imagen de Arek Socha en Pixabay  Las respuestas siempre vienen rezagadas; se encuentran —un suicidio— de preguntas: una boca dolida por la pérdida; unas letras colgando de algún signo. Hay preguntas livianas, y otras, densas. Las respuestas no saben de medidas. Nunca serán suficientes; nunca bastan. ¡Libertad... para pensar!