Abortos sociales

El poder del hambre La Iglesia Católica vuelve a expresar su oposición a la decisión del Consejo de Estado de incluir en el Plan Obligatorio de Salud (POS) el medicamento abortivo Misoprostol. Este fármaco deberá ser proporcionado de manera gratuita por las EPS a las mujeres que necesiten interrumpir el embarazo en casos de violación, riesgo para la vida de la madre o inviabilidad del feto, según lo despenalizado por la Corte Constitucional. No pretendo entrar en polémicas sobre los límites de la vida, aunque tampoco la concibo como una abstracción. Mi interés es desplazar la discusión sobre el aborto a otro terreno, proponer que el término debe aplicarse también a los habitantes de calle o las comunidades empobrecidas, denominar la expulsión social como una forma de aborto, "abortos sociales", individuos considerados inviables o cuyas condiciones de vida los sitúan en un punto de no retorno. ¿Por qué un feto nos despierta un tipo de sensibilidad y solidaridad que ...