Pequeñas alegrías

Cañón del Chicamocha, Santander, Colombia El mundo espera que mueras de olvido, cuando nada te recuerde ni tú mismo; vencido sea tu impulso y con temores te asomes al abismo. pero mi alma duerme cada tarde, cuando mi cuerpo pierde la batalla; se abre en soledad a la alborada, con ímpetu y sin dudas engancha un tren que desalinea la utopía. El mundo espera que afanes tus pasos, avances fatigado a contratiempo, enfrentes en tu andar noches sin luna, te humille su alargada estampa, y acalles los anhelos en tu vientre. pero mi ruta se delinea paso a paso, conforme al trazo corto de los días. Anhelos es la piel de mi destino y gana flacidez en el trayecto; mas este andar se expande si fronteras, y se hace infinitud entre mis piernas. El mundo espera que muera de olvido, Yo deseo vivir mientras recuerde. ¡Libertad... para pensar!