Acerca de las mujeres y otros cuentos: Tú

Fotografía Cortesía de Eugenia Noreña. Querido tú, ¿Tienen edad tus recuerdos? Los míos se reinventan cada día. Siempre son jóvenes. Si me descuido un poco adquieren la sustancia de lo nuevo: anhelado e impredecible. No me dejo enceguecer por sus destellos. Una fachada sin fondo los precede, y se imponen a los días sin necesidad, por constancia. ¿Qué sería de ti sin mis recuerdos? ¿Puede existir aquello que no se piensa? Cogito ergo sum, dijo Descartes. Pero descubrí que en nuestra historia, las pasiones pueden más que el pensamiento. ¿Qué nombre adquieren las cosas perdidas? ¿Puedo llamar dolor a la ausencia? Aunque confieso, no tengo claro si pesa más el alma o la memoria, o si el dolor se gesta al ligar el presente al pasado; en los absurdos intentos de "corregir" lo vivido y herirme de culpa. Aún me empeño en visualizar cómo sería mi vida si... A pesar de mí misma. Modifico los escenari...