Razamadre

Imagen de Gregory Akinlotan en Pixabay Mamá vivió prisionera en su raza, ahí la dejaron los cánones bíblicos, la contracultura, el colonialismo subalterno, las rebeliones fallidas y el feminismo. Los movimientos políticos, la izquierda, la derecha y el centro equidistante de la nada. El estrecho país que la vio nacer y la isla que lo mira a la distancia. El puente El Pindo conecta al continente, los manglares, el Morro y el Bajito, emblemas de su natal Tumaco. Los cununos y tambores del Pacífico, el mapalé y los bailes típicos, su aliento a mar y a pesca, su gordura, su vientre desgarrado cinco veces. Su inculto dialecto, Obstinado en no marcar las consonantes, tragarse algunas letras, y un apellido, cuando la ley estipula el binarismo. Apretaron los cerrojos las guerras, reivindican lo absurdo, la diferencia no la salva un sustantivo. La pobreza surrealista. Las calles polvorientas de Aguablanca, el sol que cocía las frutas que voceaba. Cali y su salsa, la dis...