Yin y Yang

Mi jardín, Robles, Jamundi, Colombia.


Me componen instantes de luz y de sombra.  
Habitan en mí los amaneceres ruidosos 
y las noches de silencio inagotable.

Mi cuerpo tiene dos fronteras 
claramente demarcadas: 
la vida duerme en el occidente, 
donde empieza la muerte.

Una carita feliz es mi corazón de niña, 
y los ríos de mi sangre la bravura adolescente.  
La madurez alcanzó la cima de mi frente, 
y otea en el horizonte
 la vejez por si me llega.

Luces y sombras son mis recuerdos.  
En las zonas oscuras nunca mienten, 
y a plena luz, 
permiten que la eternidad viva un segundo.


¡Libertad... para pensar!



Comentarios