Entierro

Imagen de Richard Mcall en Pixabay Aborté mis silencios en casa. No he logrado parir desengaños, tampoco he concebido las ausencias. Nadie se hizo cargo del recuerdo. Para el mundo la memoria está deforme y el olvido es la belleza que buscamos. Recoge mis silencios, son palabras, comprueba que haya tono entre sus letras, si no cuentan notarás la mudez rigurosa del verbo. La saliva ahoga en mí lo impronunciable. Consigue un ataúd a esos dolores, la violencia de un gesto una boca cerrada y entiérralos sin ritos ni pesares en esa fosa común que es la tristeza. ¡Libertad... para pensar!