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Un sombrero, dos cabezas

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Imagen de  Nátan Rusnok  en  Pixaba y Ayer vino hoy de visita. No lo reconocí a primera vista, abandonó su sepulcro y ascendió al cielo de mi presente. ¿Qué desentierra a los muertos? Pregunté y arrojó frente a mí sus regalos. El Ayer trajo la melancolía. Viejas cadenas que ataban su sepultura, recuerdos sucios a lavar en la fuente de mi tristeza. Los sueños mal paridos cualquier madrugada, liberó al hastío de su prisión perpetua, derribó las paredes del tiempo, convocó a rebelión mis recuerdos, izó la derrota en mi espalda y atentó de frente contra el mañana. Una luna de ojos cerrados fue testigo de tal audacia, y aventajó el silencio a la noche estrellada. Ayer persigue lo eterno, instalarse en mi vida cual precepto, palabra sagrada y profecía. Y vino a mi rescate la cordura, desnuda de atavíos, sin otra pretensión que ser ahora, luz que me guíe al futuro, al momento donde pueda darle a Ayer una nueva sepultura.    Libertad...para pensar!

La identidad personal en David Hume

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Imagen de  Colin Behrens  en  Pixaba y     Al referirse a la identidad personal David Hume distingue dos tipos diferentes, a saber: la identidad que surge por medio de la imaginación, gnoseológica, y la identidad producto de la moral y de las pasiones.  Su primera reflexión sobre este tópico se basa en el conocimiento y las percepciones[1]; a través de su análisis pretende demostrar la imposibilidad del yo, entendido como una substancia a la cual inhieren las distintas impresiones, y que siempre es similar a sí misma. Risieri Frondizi (1952) y Romeo Rábade (1973) coinciden en afirmar que Hume no niega todo tipo de yo, pues ello radicalizaría su fenomenismo, heredado de Locke; por el contrario, sus planteamientos se oponen al racionalismo lockeano, que en Descartes adquiere la forma de algo simple e inmutable, de lo cual se tiene un conocimiento verdadero, gracias a la intuición. En Hume, el problema de la identidad personal debe abordarse ...

El estatus de lo femenino en la justicia social de Nancy Fraser: Redistribución, Reconocimiento y Representación

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Imagen de  S. Hermann & F. Richter  en  Pixabay Introducción Un problema central al debate feminista está representado en la igualdad de género.  El feminismo se funda sobre la premisa de que los hombres y las mujeres tienen iguales capacidades y en razón de ello deben tener las mismas oportunidades; aunque también reconoce que existen marcadas diferencias entre los sexos, en ámbitos concretos de la experiencia humana.  La igualdad, sin embargo, no es un concepto homogéneo, tampoco lo es el movimiento feminista, que a lo largo de su historia lo ha concebido con matices distintos. De hecho, los primeros gérmenes del movimiento buscaron cierta paridad de derechos políticos y económicos representada en el reconocimiento de la ciudadanía, el derecho al voto y el control sobre la propiedad; pero no cuestionaron las asimetrías de poder entre los sexos, ni los estereotipos femeninos.   En la década de los años 60s el nuevo feminismo, conocid...

Acerca de la mujeres y otros cuentos: Él

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Imagen de  Fabio Grandis  en  Pixabay Sea lo que deba ser, yo me acojo. El cielo descendió a su mirada bajo el fulgor de enero. Puedo leer el tiempo en sus pupilas. Nada empaña la limpidez del día. ¿Dónde fueron a colgar aquellas nubes cunas de monstruos y pesares?   ¿Dónde las gaviotas,  las bandas de pájaros, el silencio expectante de esta hora? No atraviesa el cielo ningún rayo. No lloverán sus cuencas tempestades ni agrietará el verano su rostro en la sequía. Avanza la jornada. Es el cenit su frente despejada; el punto donde el vértigo  del vivir se esconde. ¿A dónde va este día? ¿Dónde inventan la siguiente madrugada? La noche se ha enredado en su cabello;  la luna tiñe con ardor la trémula hojarasca.   Él cuenta...  la eternidad dura un segundo, y cuando pasa niega declinar su tronco a tierra, aunque el otoño susurre a su costado. Libertad... Para pensar!

El mar de las cosas

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Imagen de  Leonardo Valente  en  Pixabay Me falta vida para crear palabras y acaso un tintero donde mojar las letras.   Unos ojos que miren bien adentro y se pierdan, porque el afuera tiene una brújula siempre alerta. Si me preguntas  ¿cuánto debo restarle al tiempo?, te diré: "nada pesa más que las horas muertas".   Despierta vivo el sueño que anticipó un abrazo y dormida sólo acierto a seguir soñando. Todo me habita, y mi puerta sigue abierta. Entra la vida, sin permiso,  y no se queda.   Tiene forma de aves cantarinas y luciérnagas, que invaden la casa esas noches que apenas duermo. Teje mis horas un destello allá en lo alto, y un cometa me avisa: "nada es nuevo, todo vuelve".   Es el ciclo del tiempo, es la marcha inefable. Soy un grano de arena, anodino e indistinto,  en el mar de las cosas. ¡Libertad... para pensar!

Acerca de las mujeres y otros cuentos: yo

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Imagen de Jeison Retamal en Pixabay Esta serie que he denominado  Acerca de las mujeres y otros cuentos , inició con la segunda persona del singular, a quien se habla, tú.  Puedes conocer esa historia  aquí .  Ahora voy a presentarte a la primera persona o quien habla, yo.  Como tú también me pregunto si el destino existe, si somos el anhelo de un dios ocioso que juega a tirar sus dados, y si las predicciones de los astros son algo más que los desvaríos de un loco, empeñado en comprender el caos. Me gusta el escozor que produce lo desconocido y nuestros vanos intentos de aprehender el todo, por la soberbia de creernos únicos.  Alguien diría: "no hay peor ciego que el que no quiere ver", porque los humanos nacimos de la oscuridad y buscamos la luz para rehuir las sombras.  Al deambular de espaldas a lo oscuro enloquecemos e intentamos entender la vida mediante opuestos: sombras vs luz, bueno vs malo, alegría vs tristeza, amor v...

La libertad que anhelo

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Imagen de  Sven Lachmann  en  Pixabay Al pensar en el tipo de libertad que anhelo, el lector puede creer que se resume en la clásica frase de cajón: "hacer lo que me da la gana".  Lo importante, en este caso, no es señalar que mi voluntad debe imponerse sobre cualquier condicionamiento, o resultar triunfadora en la puja de fuerzas que estructuran las experiencias.  La libertad a que me refiero se expresa mejor a través de la ecuación: libertad = felicidad + perfeccionamiento.  Fácil.   Mi idea de libertad no es otra que la combinación de dos grandes aspiraciones humanas; la libertad también es otra, pero prefiero considerarla el sentido de nuestra existencia. Comprenderemos mejor la ecuación si analizamos sus elementos por separado.  ¿Cuál crees que es la mejor definición para felicidad?  La buena noticia es que toda palabra importante ha sido definida un sin número de veces, con más o menos consenso.  La ética aporta al co...